Sobre la Línea Solar

Hace ya algún tiempo, estar moreno era símbolo de trabajo en el campo, de pertenecer a una clase social media-baja, etc. Sin embargo, con la aportación de Coco Chanel, en 1920 la piel blanca, propia de la alta sociedad, empezó a decaer, apostando por una piel tostada. Concretamente, esta giro de 360º se debe a que Coco Chanel se quemó la piel mientras disfrutaba de unas vacaciones. El color de su piel le gustó tanto que, con ayuda de su prestigio en la moda, propuso una piel bronceada como forma de resaltar los encantos del cuerpo.

En la actualidad, no podemos negar que todo el mundo quiere conseguir un bonito bronceado, además de homogéneo y duradero.

No obstante, se conoce los efectos negativos que proporcionan los rayos UVA, como las manchas, el envejecimiento prematuro, etc. Por dicho motivo se quiso volver a implantar la moda de tez blanca. Pero, ¿quién puede resistirse al buen humor que despierta un día soleado?

De este modo, la tendencia de un bonito bronceado sigue presente, aunque siempre con la protección adecuada.

 

 

 

 

 

Para una buena protección, es recomendable que empieces a utilizar un FPS alto, de 50 y, poco a poco ir disminuyendo el FPS, según las características de tu piel. Por otra parte, no por aplicar mayor cantidad de loción conseguirás mayor protección. El secreto está en aplicarte la loción de forma uniforme y homogénea; además de repetir la operación más o menos transcurrida una hora al sol. Tampoco olvides proteger tus ojos con unas gafas de sol.

Por último, debes tener cuidado con las manchas. Existen algunos perfumes, incluso medicamentos que pueden manchar nuestra piel cuando nos exponemos al sol. De este modo, recuerda no aplicarte fragancias cuando vayas a broncearte u opta por perfumes sin alcohol.

 


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